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_____El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma._____
____________________________El arte es sobre todo un estado del alma.____________________________
______________________________Una pintura es un poema sin palabras.______________________________
_____________________________El arte no es una cosa sino un camino.______________________________
_____En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar y, en parte, imita a la naturaleza._____

Arte Peruano

djEsta página por tiene por finalidad poner disposición una cantidad de información sobre el Arte Peruano, que puede servir para conocer la gran riqueza de nuestro Perú. Atte. Jaime Alvarado Vicuña

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George Clarke (Inglaterra, 1969) estudió Letras y posteriormente escultura en la Pontifica Universidad Católica del Perú, egresando en 1994. Ha realizado 4 exposiciones individuales (siendo las más importantes Perdiendo el tiempo, galería Miró Quesada Garland, 1999 y Colecta Pública, 2001, intervención urbana en centros culturales) y numerosas colectivas. Fue profesor de arte en la PUCP entre 1995 y 2004. En el 2000, paralelo a su trabajo docente y artístico, inició estudios de maestría en filosofía en la PUCP. En 2003 obtiene el título de Licenciado en Arte con mención en escultura con el trabajo de investigación Arte y Finalidad: Reflexiones sobre el carácter inútil del arte y la instalación Avisos de servicio público. 

 "Perdiendo el tiempo" es una instalación de trabajos escultóricos de George Clarke que, bajo la apariencia de la representación como opción artística, introduce una sensibilidad propia de un memento morí o recordatorio de la condición mortal del hombre y la mujer, en combinación con la realización de discretas puestas de escena de instantes anodinos, vividos o percibidos diariamente. Esta elección de comunicar el presentimiento de un final, en el que confluye el fin de siglo -evento escatológico moderno- y la anticipación del propio fin individual, evidentemente privilegia el tiempo y hace de él único actor o único detonante conceptual, según quiera vérsele,de la muestra.

Pese a estar poblada con un cierto número de figuras, la instalación parece ser por momentos un gran y simbólico desierto de tiempo, en el que potencialmente todo es espera y en el que todo puede suceder. Por eso puede decirse que el tiempo que corre visiblemente en la instalación se encarga de rebatir la percepción que el observador puede desarrollar acerca del carácter anodino de lo escenificado.